Una pequeña operación de cirugía que articula el territorio metropolitano

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Batlle i Roig Arquitectura

El reto en urbanismo es en los próximos años, ayudar a romper las barreras que se han construido entre los espacios naturales y la ciudad

El estudio Batlle i Roig Arquitectura realiza un carril ciclable de 890 metros, una pequeña operación de cirugía que consigue conectar el Forum con la carretera de las Aguas, con el parque de Collserola, con Esplugues y con las otras ciudades del Baix Llobregat a través de la Diagonal.

El proyecto se sitúa en uno de los enclaves más complicados de la red viaria metropolitana, el nudo viario que une la avenida Diagonal de Barcelona con la avenida dels Països Catalans de Esplugues de Llobregat y que ha supuesto una barrera para peatones y bicicletas durante 60 años. La firme y decidida apuesta del despacho Batlle i Roig por la movilidad blanda y por una ciudad más biofílica, les ha llevado a diseñar un camino ciclable con pendientes suaves en un entorno renaturalizado y ajardinado que actúa como un mirador sobre la ciudad y que conecta la red urbana de carriles bicis con el sistema de espacios libres del parque de Collserola.

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Con la voluntad de incidir el mínimo posible sobre el terreno natural el proyecto, por un lado, se adapta a las características morfológicas del lugar, una topografía variable y cruces de infraestructuras a distintos niveles, convirtiéndose en pasarela por encima del carril de acceso a las rondas garantizando el gálibo inferior de 5,00 metros de paso libre o en túnel, reutilizando un paso inferir de vehículos en dususo bajo la ronda de 2,5 metros de altura libre de paso.

Por otro lado, la nueva vía ciclable se integra en el paisaje al ajustar sus rasantes a los taludes de los márgenes viarios y al utilizar el sistema de contención de tierras con gaviones de piedra de Collserola, que se dispone directamente sobre el terreno y permite una intervención en seco, más sostenible y más respetuosa con el entorno natural.

El camino tiene una anchura de 4,50 metros y distingue la circulación de peatones y bicicletas con dos franjas contiguas y con acabados diferenciados, tanto en color como en textura. Esta distribución posibilita que la vía ciclista, de 2,30 metros de anchura, mantenga la continuidad y la homogeneidad a lo largo del recorrido, a la vez que facilita relacionar a los peatones con la naturaleza, gracias a una serie de retrocesos que se adaptan a la geometría del talud vegetal y el arbolado existente. En estos sobreanchos, de hasta 4,50 metros, se han definido pequeñas zonas de estancia, equipadas con bancos, sillas y aparca-bicicletas, para disfrutar del efecto mirador sobre la avenida Diagonal y la ciudad.

El carácter de la piedra ferruginosa, el pavimento tratado al óxido y la barandilla de acero corten confieren un carácter unitario al conjunto, que se diferencia de las grandes infraestructuras viarias, a la vez que se relaciona mejor con los espacios ajardinados cercanos.

El conjunto de la vegetación escogida, para las nuevas plantaciones arbóreas y para el ajardinamiento de los márgenes del camino, corresponde a especies autóctonas de bajo requerimiento hídrico y con floración estacional, que ofrece diferencias cromáticas y olores cambiantes a lo largo del año. Asimismo, se ha hecho un gran esfuerzo al conservar el arbolado existente e incorporarlo en los parterres definidos en el nuevo camino.

El nuevo camino ciclable realizado ha transformado un espacio olvidado y negado a las personas en un espacio de encuentro y de continuidad urbana para la comunidad metropolitana. Una vía verde, con circulación pacificada que evoca los caminos rurales más allá de la ciudad y de las grandes infraestructuras.

Batlle i Roig Arquitectura


Batlle i Roig

Batlle i Roig Arquitectura es un estudio con sede en Barcelona, fundado en 1981 por Enric Batlle y Joan Roig. Su sólida estructura empresarial, su aproximación holística a la arquitectura, su visionaria apuesta por la innovación y la versatilidad de su obra, además del reconocimiento internacional, le otorgan la credibilidad y el rigor para proponer y desarrollar soluciones urbanas, arquitectónicas, paisajísticas y medioambientales, con un control total de los procesos y una alta calidad ejecutiva. Fruto de su estabilidad y en coherencia con su voluntad de continuidad, la firma –formada por un equipo de 90 personas- ha incorporado recientemente dos nuevos socios: Iván Sánchez y Albert Gil.