Cómo se diseñan los parques de agua sin profundidad que triunfan en los espacios públicos

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Splashpark de Moralzarzal (Madrid)

Isaba

Los Splashpark, parques de agua sin profundidad, son la solución de ocio acuático más innovadora del momento. Con unos beneficios como la jugabilidad, la interacción, el para todos los públicos, la seguridad o la sostenibilidad, han ganado terreno como solución de ocio acuática en piscinas municipales y plazas públicas.

Son una alternativa que encaja con la nueva corriente de ocio familiar que persiguen incorporar las ciudades. Espacios de convivencia para todas las edades, de recuperación del juego y de aprendizaje infantil, que cumplan con el criterio del cuidado al medio ambiente y consumo responsable de recursos.

Las muestras más recientes son los Splashpark de Moralzarzal (Madrid) y Alcácer (Valencia), que han sido inaugurados este verano en sus polideportivos municipales, y hacen latente el valor que tienen para los usuarios. En ellos se pueden destacar las claves en el diseño y planteamiento de un parque de agua sin profundidad de éxito.

Splashpark de Alcácer (Valencia)

¿Cómo se han diseñado estos Splashpark?

ISABA ha sido el artífice de estas dos experiencias de juego. Ellos trabajan de forma global el ocio infantil: diseño, fabricación, instalación y obra civil. En su diseño han tenido en cuenta la propuesta de juegos, por un lado, y la propuesta técnica. La primera habla de la jugabilidad, su adaptación al usuario y su estética; y la técnica de la sostenibilidad, eficiencia y facilidad de control de la instalación.

A través de las instalaciones de Moralzarzal y Alcácer, contamos qué hay que tener en cuenta en el diseño de un Splashpark para estos espacios.

Cuenta tu propia historia

La personalización es la clave de estos proyectos de ocio acuático. Un parque de agua sin profundidad es una experiencia diferencial: es capaz de contar una historia propia, crear un mundo de convivencia urbana y transmitir una identidad propia. Esto es a través del trabajo de conceptualización y diseño de cada elemento, la tematización, la configuración y definición visual del espacio.

La personalización no se detiene ahí, llega hasta el diseño visual del parque de agua, la adaptación de los elementos de juego al municipio, la configuración hidráulica y técnica de la instalación, y adaptándose a las necesidades del espacio.