Salud y seguridad en movilidad urbana

0
990
SALUD Y SEGURIDAD EN MOVILIDAD

O. Thorson. Dr. Ing. Caminos.
Presidente de la Federación Internacional de Peatones
Presidente de Prevención de Accidentes de Tráfico

En un inicio la ciudad fue diseñada para proteger al ciudadano contra agresiones externas.

Con este pretexto ancestral se puede postular que en la lista de prioridades del diseño de la ciudad, la salud y la seguridad del ciudadano tienen preferencia.

Es importante asegurar la accesibilidad de todo el mundo a todos los lugares pero se pueden poner condiciones a la movilidad. Existe una clara limitación para los usuarios del transporte público como los tiempos de espera (poca frecuencia), las distancias apreciables entre inicio y final del viaje y la parada del servicio público (no se garantiza el asiento ni el cinturón de seguridad).

A los peatones no se les garantiza la seguridad ni la necesaria calidad del aire, y es más grave el hecho teniendo en cuenta que alrededor de la mitad de todos los desplazamientos urbanos se realizan íntegramente a pie. El espacio ofrecido a los peatones no suele permitir el paso de dos peatones a la vez en la acera. Se obliga a los caminantes a bajar a la calzada de los conductores para pasar de una fachada a otra.

Así, como mucha gente no tiene posibilidad de moverse si no es andando o en servicios públicos, es conveniente que el diseño de la ciudad comporte un equilibrio entre la oferta de espacio y el servicio para garantizar la seguridad y comodidad en el desplazamiento combinado con condiciones saludables.

Podemos pensar la ciudad —la eco-ciudad— como un sistema autosuficiente de energía, de producción de alimentos y de otras necesidades generales del residente. En este contexto no resulta del todo lógico moverse en vehículo privado para ir a trabajar lejos y luego transportar los productos de vuelta cerca de la residencia.

SALUD Y SEGURIDAD EN MOVILIDAD

Un coste de la ciudad actual

La movilidad genera muchos miles de heridos en las zonas urbanas cada año. La cifra total de afectados por la inseguridad vial crece cada año, a pesar de experimentar menor número de nuevas víctimas mes a mes. Si hay más de mil muertos al año en las zonas urbanas por siniestros de tráfico es que no se protege al ciudadano: es una agresión continuada. [leer más… en la edición impresa]