Integración urbana del tranvía de Zaragoza

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Paseo de la Independencia, Zaragoza

aldayjover arquitectura y paisaje

Desde los años 60, como en el resto de las ciudades españolas se inicia una acelerada transformación de los espacios de circulación rodada, que habían tenido dimensiones reducidas y a menudo con escasa separación entre peatonal y rodado. El tranvía había convivido con escasos vehículos, carros y peatones hasta que la industrialización de finales de los años 50 se asoció el progreso al binomio coche y gran avenida asfaltada. En Zaragoza, el andador central del Paseo de la Independencia deja paso a 12 carriles en un alarde de modernidad aplaudida en la prensa de la época. Y en los 70 desaparecen prácticamente todos los tranvías españoles, siendo precisamente el de Zaragoza el último en ser retirado.

La Zaragoza de los 70, como muchas otras ciudades españolas, se encuentra bajo total predominio del vehículo privado, que utiliza los andadores centrales de la Gran Vía, Fernando el Católico y Sagasta como aparcamientos. Es en los años 90 cuando se inicia una paulatina reversión de este proceso de primacía rodada que en Zaragoza se materializa en las reformas sucesivas de la Plaza del Pilar, la calle Alfonso y el Paseo del la Independencia. Tras el esfuerzo de «aggiornamento» urbano con la meta de la EXPO 2008 (riberas, anillo verde, carriles bici…), se propone la revisión radical de la movilidad urbana a través del transporte público.

La apuesta por implantar el tranvía en la ciudad de Zaragoza con una primera línea que la atraviesa completamente de norte a sur, cruzando el centro histórico, enlaza entre sí y con el centro los nuevos barrios de ambos extremos de la ciudad transformando completamente el esquema radial de transporte público. Pero además, el tranvía se convierte en la oportunidad de transformación urbana de gran calado. Al ocupar parte de la superficie de calzada implica la pacificación del tráfico, el desplazamiento hacia los nuevos cinturones de los tráficos pasantes y la prioridad del transporte público gracias a la plataforma segregada que garantiza el paso libre de interferencias de tráfico.