Circuito de agility EDU-CAN

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CIRCUITO AGILITY EDU-CAN

El agility fue creado por el adiestrador canino Peter Meanwell en la primera mitad de los años 70 en el Reino Unido como una forma de cubrir los tiempos muertos durante las exposiciones caninas más importantes. Está inspirado en los concursos hípicos de salto y básicamente consiste en que los perros conducidos por sus guías sean capaces de superar diversos obstáculos con el fin de poner en evidencia su inteligencia, obediencia, concentración, sociabilidad y su agilidad. Esta disciplina, hoy en día considerada todo un deporte, adquirió rápidamente popularidad y reconocimiento hasta convertirse en la modalidad canina más popular en Europa occidental y Estados Unidos.

Constituye un hobby, un pasatiempo y un motivo de esparcimiento, especialmente dirigido al perro particular destinado a permanecer largo tiempo en espacios reducidos dentro de los grandes núcleos urbanos. Está abierto a todas aquellas personas que dispongan de uno o más perros, sin importar su raza con o sin pedigrí. Tampoco importa la edad del manejador, por lo que ofrece simultáneamente la ocasión para convivir con la familia. Por otro lado, brinda la oportunidad de relacionar entre sí, a personas que comparten una misma afición, enseñándoles a conocer más y mejor a su perro, ayudando también a ejercitarse física y mentalmente.

CIRCUITO AGILITY EDU-CAN

Puede practicarse de dos modos: como ocio, o competitivo, ambos modos son compatibles. Practicado como ocio tiene grandes ventajas ya que podemos aprovechar para adiestrarlos y educarlos, a la vez que disfrutamos juntos del ejercicio. Hoy en día es todavía difícil ver en nuestros parques a perros saltando, corriendo y disfrutando al lado de sus amos, recorriendo y superando obstáculos. Por eso Manufacturas Deportivas ha querido contribuir con el circuito de agility EDU-CAN y favorecer así la posibilidad de realizar esta disciplina.

Debe ser un juego controlado. Nuestro perro deberá ejecutar los obstáculos en la forma en que nosotros le enseñemos con anterioridad y en el orden en que se lo vamos indicando. Si logramos que el aprendizaje para la correcta ejecución de cada obstáculo haya sido una experiencia agradable para nuestro amigo, y establecemos una buena comunicación con él para que los ejecute en el orden en que se lo vamos solicitando a través de nuestro lenguaje verbal o corporal, seguramente obtendremos por resultado un buen recorrido en el circuito. Reforzando siempre positivamente conseguiremos que nuestro perro adquiera agilidad, destreza y además pasaremos buenos ratos haciendo ejercicio y jugando con él. [leer más… en la edición impresa]