Birika, empresa vizcaína dedicada a la permacultura urbana, trabaja desde hace tres años acercando la agricultura a la ciudad e impulsado la creación de zonas verdes y de cultivo en todo tipo de superficies para promover un estilo de vida sostenible e integrado con el medio ambiente.
La actividad de la empresa se centra en la creación de huertos urbanos en azoteas, balcones o patios de nuestras ciudades y en la formación mediante talleres acerca de la necesidad de conexión entre ciudadano y agricultura. En su trayectoria han constatado el aumento de la demanda de este tipo de servicios, por todo lo que aporta.
La propuesta de Birika es “una casa, un cultivo” y para ello ofrecen distintos tipos de mesas de cultivos que permiten plantar en todo tipo de superficies. Ofrecen tres tipos de mesas, con distinta altura dependiendo del espacio del que se disponga, que incluyen mezcla de sustrato, plantel de temporada y están realizadas con materiales reciclados y reciclables. En cuanto al tipo de cultivos, el tomate es el producto estrella, aunque dependiendo de la temporada también se plantan lechuga, zanahoria, pimiento, cebolla, fresa…
Su filosofía se basa en los principios de la permacultura, que entiende la naturaleza como una simbiosis con el ser humano, generando entornos en el que el hombre deja una huella de carbono menor o nula. Trabajan el concepto de acuaponia, la unión entre dos ecosistemas, plantas y peces, en el que ambos conviven y se benefician mutuamente.
La técnica de la acuaponia es el que más éxito tiene en la formación que realizan en campamentos y centros escolares. “los niños están cansados ya de plantar una alubia y esperar a que salga, tienen un grado de exigencia mayor y la acuaponia les tiene realmente atentos todo el tiempo, que ya es difícil; con esta herramienta conseguimos una atención plena. Con esto hemos tenido mucho tirón en Alava, Vitoria es capital verde europea, y está muy centrada en estos temas” comenta Jurgi.