Bilbao renueva su flota de limpieza y contenedores

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Nueva flota de limpieza y contenedores en Bilbao

El servicio de limpieza del Ayuntamiento de Bilbao ha renovado su flota de limpieza con el fin de encajarla mejor en una ciudad de calles estrechas y vecinos que se quejan del ruido cuando trabajan los vehículos.

En un proceso de modernización que comenzó el año pasado, la concejalía que asume la recogida de residuos ha decidido limpiar la ciudad de una manera más silenciosa y eficaz con la incorporación de nuevas máquinas eléctricas, especialmente barredoras, y sustituir de manera progresiva todos los contenedores metálicos por otros de plástico.

Nueva flota de limpieza y contenedores en BilbaoEn ambos casos, los nuevos equipos disminuyen el sonido que a veces conlleva su funcionamiento. «El objetivo es conciliar el derecho al descanso de los residentes con las peticiones para que todo esté limpio», según el responsable del departamento municipal de Obras y Servicios, José Luis Sabas.

Todo tiene un coste. El proyecto de presupuestos del equipo de Azkuna para 2008, reservó seis millones de euros para la compra de camiones, maquinaria y depósitos de basura de plástico. Estos últimos son muy importantes, ya que se trata del inicio de la renovación de todo el parque de contenedores de Bilbao, compuesto por 6.074 unidades.

El Consistorio destinó 200.000 euros durante el 2008 a este plan, que costó en su conjunto 4,2 millones por financiar  a lo largo de este mandato. Sin chapa metálica, se oyeron menos los golpes cuando el camión levantaba y descargaba el contenedor, cuyo mantenimiento fue más fácil.

Este es el precio de tener una ciudad limpia, con una flota moderna. El camión de mayor tamaño para la recogida de contenedores costó 172.000 euros, y una simple barredora de aceras, 95.000 euros. Pese al caché que tienen las máquinas de última generación en el mercado, la concejalía de Obras y Servicios ha decidió ampliar la flota de vehículos de motor eléctrico, en lugar de los movidos por gasóleo, para mejorar su convivencia con el vecindario. Son menos ruidosos y generan menos polvo porque la filtración es más eficiente. El Ayuntamiento compró diez barredoras eléctricas (una por distrito y dos de reserva), con un coste de 600.000 euros.