Ciudad, paisaje y arquitectura Renovación del espacio Alameda Principal de Málaga

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Renovación del espacio Alameda Principal de Málaga

Equipo redactor: Juan Antonio Marín Malavé / Javier Pérez de la Fuente / Pilar Vila Herrero / Fernando Rodriguez Benítez

Te rogamos que te detengas a verla con el respeto que merece. Ella es todavía, una gran señora, algo vieja y deteriorada, pero fue muy hermosa y, sobre todo, muy moderna en su juventud».

CIUDAD, PAISAJE Y ARQUITECTURA

Estas tres palabras reflejan claves que pueden resultar huecas por su generalidad o grandilocuentes por abarcar conceptos de múltiples significados. Sin embargo, cobran sentido cuando un proyecto concreto pone en el centro al usuario del espacio público, al ciudadano que recorre sus calles, su ciudad como lugar encuentro; calles que reflejan su carácter y conforman su paisaje, compuesto de dosis de memoria y dosis de contemporaneidad, de cotidianeidad; paisaje que somos capaces de reconocer de forma global, con el que interactuamos y que podemos recomponer como agregación de planos que limitan nuestra visión, el cielo, el suelo, los límites de nuestro espacio habitable, cruce de actividades, ruidos, obstáculos, señales… todo ello material propio de la arquitectura.

Renovación del espacio Alameda Principal de Málaga

  • La Alameda de Málaga juega un papel estratégico en el funcionamiento de la ciudad (entendido no solo a nivel de usos), pues representa el espacio que articula la ciudad antigua, el ensanche y forma parte del eje vertebrador este-oeste de la ciudad.
  • Las dimensiones de la Alameda como espacio público, su evolución a partir de un proyecto inicial muy singular, vinculación a los acontecimientos y evolución de la ciudad, lo cualifican como «lugar», como paisaje diferenciable, reconocible y que crea identidad.
  • Pero, curiosamente, con el paso del tiempo, la unidad de este espacio es claramente atribuible al elemento natural, a su vegetación central, árboles centenarios de grandes proporciones que, como sección basilical, divide en tres «naves» el espacio disponible. Las arquitecturas domésticas que conforman sus laterales, a modo de «capillas», se convierten en pequeñas muestras, yuxtapuestas, agregadas, siendo en su mayoría dignas de estudio individualizado.